El trabajo infantil en México es un fenómeno complejo que aqueja mayormente a la población de estratos bajos de la sociedad, principalmente en la población que cuenta con escaso o nulo acceso a los servicios educativos, culturales y económicos. Asimismo los niños en situación de calle se han convertido en un elemento del cotidiano nacional. Este estrato marginado ha poblado las alcantarillas, los puentes, las esquinas, los semáforos, los parques y un sinfín de espacios en los que la droga, el hambre y la incansable lucha por sobrevivir se hacen presentes día a día.

Fue a partir de 1995 cuando el fenómeno de ‘los niños de la calle’ llegó a su máximo alcance. A partir de entonces la taza de niños en situación de calle se disparó abruptamente. Para 1996 existían 2.9 millones de niños y jóvenes trabajando, hecho que muy probablemente se colapsó después de la crisis que sufrió el país en 1994. Para 1997 el Gobierno de la ciudad y la UNICEF, a través de un censo, concluyeron que había 14 mil niños en situación de calle, por supuesto, esto significaba que nadie veía por ellos.

Y no fue que en ese mismo año que el Instituto Mexicano de la Radio y la estación radiofónica Órbita 105.7, unieron fuerzas para crear un evento que tuviera como finalidad ofrecer un concierto que reuniera a los mayores exponentes del rock mexicano y recaudar fondos que ayudaran a escuelas, albergues, asociaciones civiles, etc, para niños y jóvenes en situación de calle.

La primera edición resultó ser todo un éxito ya que se lograron recaudar juguetes y artículos de primera necesidad donados por los radioescuchas. Para 1998 en el Centro Rayo, ante 5000 personas, se lleva a cabo el siguiente festival Rock Chavitos donde se contó con la presencia artística de grupos como: El Tri, Guillotina y Resorte.

En las ediciones de los años 2001, 2002 y 2003 la estación radiofónica Orbita FM trabajó en conjunto con la fundación Educa, institución que se encargó de distribuir los fondos acumulados para que los niños de comunidades rurales y en extrema pobreza recibieran educación básica de calidad. Para el 2004, el proyecto Rock Chavitos se encargó de apoyar a El Caracol, una institución que se ocupa de  brindar apoyo a les menores de edad que  hacen frente a las diversas problemáticas que les afectan como: uso de drogas, embarazo adolescente, contagio de VIH, falta de hogar, deserción escolar y desempleo.

Otras bandas que se sumaron a la causa en las últimas ediciones fueron Zoé, Pastilla, Julieta Venegas, Cartel de Santa, Control Machete, Jumbo, Guillotina, Q-bo, Molotov, Dildo, Aterciopelados, Fobia, Cuca, entre muchas más. Como vemos, a la hora de luchar por las cusas justas el rock va más allá de las fronteras uniendo a la gente en pro de acciones como ésta. A pesar de que Rock Chavitos dejó de existir, lo cierto es que el la finalidad altruista de este evento se reflejo en el subsidio a las organizaciones en pro de los niños de la calle, quienes fueron el eje central de todos los que hicieron posible estos conciertos que, por supuesto, quedarán registrados en los anales del rock mexicano.