Los actuales campeones de la NBA, los Golden State Warriors admiten que no quieren ver al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.

Desde antes de que el magnate se convirtiera en presidente del país más poderoso del continente americano, el equipo de Oakland admitió que, si ganaban el título de la NBA, no irían a la Casa Blanca, debido a que el equipo de baloncesto está en contra de las políticas e ideas que maneja el presidente.

El entrenador de los Warriors, Steve Kerr, apuntó en noviembre de 2016 que, si llegaban a ser triunfadores del torneo de la NBA, rechazarían la invitación del presidente. Se puede decir que Kerr cumplió con su palabra desde el inicio. Al término de la final contra los Cavaliers de Cleveland, el equipo de Oakland señaló que, si llegaran a recibir la invitación por parte del presidente, tomarían una decisión definitiva:

“En caso de recibirla, tomaremos una decisión”.

No es la primera vez que un equipo estadounidense haya rechazado la invitación del presidente Donald Trump. Durante el Superbowl LI, los victoriosos Patriotas de Nueva Inglaterra rechazaron la invitación a la Casa Blanca.

Dinos en los comentarios lo que opinan sobre la decisión que eligieron el equipo de baloncesto de Oakland.