Con anterioridad hablamos del origen de la tauromaquia; ahora nos toca responder a la pregunta “¿en qué consiste una corrida de toros?”. La lidia moderna cuenta con 3 toreros y 6 toros de lidia de diferente ganadería. Cada torero hace la faena con 2 toros y su participación responde al orden de antigüedad y jerárquico de los toreros.

La corrida da comienzo con el denominado paseíllo, el cual se puede considerar como una especie de desfile en el que participan todos los que integran la corrida (alguacilillos, toreros, banderilleros, picadores, mozos y mulas de arrastre). Cuando concluye este episodio se entrega la llave que abre la puerta de toriles, la bestia saldrá y se dará inicio a la lidia.

La corrida se divide en tres tercios los cuales se marcan al sonar el clarín. En el primer episodio el diestro torea con el capote; posterior a este encuentro, los picadores se colocarán en el extremo de la plaza para llevar a cabo su misión. En el segundo tercio se implementa la suerte de banderillas, en donde los banderilleros le colocarán al toro tres pares de banderillas. En el último episodio el torero lleva a cabo la denominada suerte suprema, en la cual toreará con la muleta para al final tomar la espada y matar al toro.

En la fiesta brava el público es parte elemental de la suerte del torero y el toro, ya que los asistentes son quienes determinan en gran medida el futuro de ambos. Es decir, aunque existe un juez o presidente de plaza, el cual es la máxima autoridad, el público a través de los pañuelos decide si se le otorga algún trofeo al torero o se le indulta a la bestia.

La tauromaquia puede generar un sinfín de opiniones a favor o en contra. Algunos consideran esta práctica como maltrato animal, como una muestra de la barbarie que en el humano radica; para otros, la lidia del toro es un arte que debiese perdurar como una muestra de la valentía del hombre ante la bestia. Estés a favor o en contra de esta práctica, lo importante es conocer para generar una opinión.